¿Por qué es mala Baby Shower?
18 jul 2011 Dejar un comentario
in Uncategorized Etiquetas: baby shower, Chile, cine, cine chileno, illanes, suspiria, terror
Viernes por la tarde, y después de haber almorzado con Matías a eso de las 16 hrs en un Burger King de Belgrano, decidí que era momento de ver una película en Cuevana. Tenía en mis marcadores varias, tres recomendadas por Roberto y una francesa que vi en una publicación de Patricia en Facebook. Pero quería ver otra cosa, me picaba el “bichito de la curiosidad”. La picazón era por la película chilena Baby Shower. No es que el cine de terror chileno sea santo de mi devoción porque de terror no tienen nada. No sé si en el cine latinoamericano habrá buenas películas de ese género, pero en el caso de Chile, no, no hay. Las películas no te asustan en lo más mínimo, pero este es mi caso. Con varias películas horroríficas en el cuerpo, no es fácil que me asuste. Sólo tres han calado fondo en mí: La habitación del niño, Rec y Ju on. Las recomiendo a muerte. Pero volviendo a Baby Shower, sabía que no me iba a llevar una buena impresión debido a las críticas del populum que leí, sin embargo, mientras veía la película me pregunté: ¿por qué es mala?
La historia es la de una mina embarazada que descubre que su marido la engaña con una de sus cuatro mejores amigas y que se va ir con ella a las Bahamas. Bien. Empezamos bien, ¿no? La pareja mujer-terror es un buen recurso, víctimas y victimarias, los gritos a lo scream queen, salir en medio de la noche al bosque a buscar ayuda, la embarazada loca, etc. son los ingredientes principales de una película de terror. Los efectos especiales tampoco están malos. El soft gore es apreciable: un cuchillazo en medio de la boca, el corte de un pie que pisa una trampa de animales y el tubo del lapíz bic de la que aspira cocaína embutido en la nariz de la mina, fueron excelentes. Lamentablemente mi queja acá es que creo que exageraron en algunas heridas y en el miembro viril de plástico, muy falso. Si no vas a hacer una imitación buena, enfoca desde otro lado o enfoca solamente la expresión del hombre cuando se lo muerden, no pongas una cosa que parece una tortilla que tiene algo adentro. Y cuidado con zoom extremos a la piel. Cuando le entierran el cuchillo en la yugular a una de las minas, la piel parece masa del pan hallulla. No creo que con todo el maquillaje la mina hubiese tenido tales poros en la piel. A veces es mejor abrir el ojo de la cámara que cerrarlo.
Entonces ya tenemos dos aspectos positivos en esta película, mujeres y buenos efectos especiales. ¿Qué es lo malo?, ¿el cliché de las minas corriendo por el bosque mientras el depredador las persigue, mirar a través de la ventana y decir “¿Quién está afuera?”, la embarazada que busca venganza o el grupo-secta hippiento? Siempre digo: no importa lo que cuentes, sino cómo lo cuentes. No me parece que la película sea pésima. Comparemos. Hace poco vi Suspiria de D. Argento que es de los ’70. La historia es para la risa, una escuela de ballet en Alemania embrujada, donde vive una bruja si no me equivoco griega, que se alimenta de sacrificios, que son las jóvenes bailarinas. ¿Novedoso?, no, pero, y ahí está la diferencia, es cómo está narrada la historia. Obviamente hay que ponerse en el lugar del espectador de esa época, pero los escenarios son geniales. La saturación de los colores, los movimientos rápidos de cámara, la música, el uso de elementos realmente asqueantes como millones de gusanos cayendo del techo y las muertes de las jóvenes son lo que la hacen ser una buena película. Dos escenas de esta película me marcaron: el cuchillo que se entierra en un corazón latiendo y el de una mina, que creyendo escapar por una ventana, se cae a una habitación llena de alambres de púa.
No creo por ello que Baby Shower sea mala, sino que no logra ser un clásico de terror. Tal vez sea mala porque parece muy común o muy de afuera. Si bien el uso de una secta como motor de la historia de venganza de impulso, no logra satisfacer el apetito de los espectadores. Sé que es difícil hacer una película que asuste o que te deje plop!, pero ¿no habrá que buscar en nuestras raíces? Con esto me refiero a que en vez de seguir haciendo género slasher o derivados o parecidos, se podría buscar en las leyendas latinoamericanas y de ahí sacar una historia o leyendas urbanas. En el campo hay mucha tradición oral y tal vez deberíamos seguir al cine japonés, que asusta porque toma elementos de la religión o de mitos que realmente te llegan. No es necesario que haya tanto diálogo, los sonidos y la manera de filmar son esenciales para captar la atención y alterarla. Hay que encerrarse a ver cine de terror oriental y traer esa esencia a occidente, especialmente a latinoamérica, donde el más allá siempre está presente.





